Capitulo 14: Una Navidad en Londres.

Capitulo 14: Una Navidad en Londres.
Kristen POV
Robert y yo, habíamos decidido ir en nuestras pequeñas vacaciones de navidad y de año nuevo a Londres a pasarla con su familia, estábamos en la sala de abordaje de nuestro  vuelo, ya que íbamos en el primer vuelo destino Londres mi hijo estaba muy cansado que se quedo dormido en mis brazos, cuando por fin  nos dejaron abordar el avión estábamos en los primeros asientos de primera clase, de los dos lados al final venia una de las azafatas con dos niñas de unos ocho años eran pelirrojas y una era más alta que la otra, Robert vio que querían meter unas mochilas en los compartimientos de arriba así que lo veo y le sonrió, lo veo como se les acerca, ya que les habían dado los asientos de detrás de donde estaba mi hijo dormido con su sabanita azul escucho a Robert decirles.
Déjenme ayudarles. —Dijo amablemente Rob.
Gracias. —Dijo la niña pelirroja algo alta para la edad que aparentaba.
Veo como las dos niñas se le quedaron viendo a mi esposo y después me voltearon a ver cuando Robert regreso al asiento junto a mí, me beso en los labios y le respondí gustosa el beso. Cuando escuchamos como nuestro hijo se estaba despertando de la pequeña siesta que había tomado mientras esperábamos nuestro vuelo.
Ya había despegado el avión cuando veo a mi hijo que se retorcía ya que se quería quitar el cinturón de seguridad así que le susurre al oído a Robert.
Podrías quitarle el cinturón de seguridad y ponerle una película para que se vuelva a dormir. — Le susurre a Rob.
Claro amor. —Me respondió.
Robert se acerca a nuestro hijo, coloca en la mesita el reproductor que traía en su maleta de mano, veo como las niñas se asoman para ver que hacía, Robert las ve y les sonríe,
¿Quieren ver también la película? —Dijo amablemente Mi Rob.
— ¿Si podemos? —Respondió la pelirroja.
Claro, verdad hijo. —Dijo Mi Rob mirando a nuestro hijo.
Si. —Respondió mi pedacito de cielo.
Las dos pequeñas niñas se ponen a ver la película, cuando Robert se sienta a mi lado los dos nos quedamos viendo a los niños y escuchamos su pequeña conversación antes de que empezara la película.
Hola me llamo Edward. —Dijo mi bebe.
Hola me llamo Sami. —Respondió la pelirroja.
Hola me llamo Ann. —Respondió la pelirroja más baja
Sonrió al ver como mi niño se la pasaba bien con las dos niñas que había conocido, me empezó a dar sueño así que acomode mi cabeza en el hombro de mi querido Robert, poco a poco me fui quedando dormida, sentí que me acomodo y que se levantaba de su asiento, yo entre abrí los ojos y lo vi como las dos niñas que estaban completamente dormidas, al igual que mi pequeño, Robert tomo a una de las niñas y las paso a su asiento, repitió lo miso con la pelirroja más pequeña, cuando regreso lo vi como se me quedo viendo y me dijo.
Lo siento amor, no quise despertarte. —Me dijo Rob sentándose a mi lado
Tranquilo, recuerda que no puedo dormir si no estás conmigo. —Le respondí.
Me volví a acomodar en su hombro para dormir, cuando lo veo que toma una manta que le habían dado una de las azafatas nos tapa por completo, tuvimos una privada sesión de besos antes de dormimos.
Nos despertamos cuando sonó la alarma de del avión avisando que estábamos descendiendo y que nos abrocháramos los cinturones. Robert se levanto y les abrocho el cinturón seguridad a nuestro pequeño y a las dos pequeñas niñas. Se sentó junto a mí y se abrocha su cinturón y yo el mío.
Eres un buen padre y un buen chico por hacer eso con esas dos pequeñas. —Le dije de forma tierna.
Gracias pero creo que ese era mi deber como el caballero que soy. —Me respondió en tono orgulloso.
Si tú eres mi caballero. —Sonríe y lo bese tiernamente.
Cuando el avión aterrizo esperamos a que todos los pasajeros bajaran ya que mi hijo venia todavía dormido y era muy temprano en Londres, cuando solo quedamos nosotros y las dos niñas Robert les ayudo a bajar sus mochilas que habían puesto en el compartimiento de arriba, nosotros salimos y fuimos a buscar nuestras maletas, me di cuenta de que las niñas nos siguen junto a uno de los chicos de la aerolínea, ya que el chico no les ayudaba con sus maletas mi querido Robert les ayudo a bajarlas de la banda y las puso en su carrito, cuando ya íbamos a salir vinos como había muchos paparazis, yo tome a Robert de la mano, pero en eso siento una manita en mi otra mano veo a las dos niñas que nos dicen.
Hay otra puerta de salida por allá. —Nos dijo la pelirroja alta, Sami como había escuchado que se llamaba.
Nos señala en donde había otra puerta de salida así que las seguimos sin que los paparazis nos vieran, cuando salimos por la otra puerta vimos a la familia de mi querido esposo esperándonos, escucho que las niñas gritan.
Claire. —Grito Sami.
Richard. —Ann.
Los dos vemos a los padres de mi esposo como saludan a las niñas y nos acercamos a ellos, escucho como mi querido Robert les dice a sus padres.
— ¿Ustedes las conocen? —Pregunto Mi Rob a sus padres.
Claro hijo, tú también las conoces. —Le respondió Claire.
No es cierto. —Debatió Rob.
— ¿Que ya no te acuerdas de las gemelas Adams? —Le pregunto Richard.
— ¿Estas son las mocosas que yo cuidaba cuando necesitaba dinero? —Pregunto devuelta Rob.
Robert no les digas mocosas. —Le regaño Claire.
Así que tú eres Robbie. —Dijo Sami.
No Sami el es Patty. —Rio Ann.
No me digan así. —Dijo algo enojado Mi Rob.
Papi no se llama así. —Dijo mi adorado Edward.
Todos nos empezamos a reír de lo que había dicho mi pequeño acerca de su padre, todos nos fuimos antes que los paparazis se dieran cuenta de nuestra presencia, Nos fuimos a los carros en los que habían venido la familia de mi querido esposo.
Robert, las dos niñas, mi hijo y yo nos fuimos en uno de los carros con algunas maletas en el camino. Los niños venían viendo el paisaje y jugando algunos juegos mientras llegábamos a casa, al llegar baje a mi hijo de su sillita que estaba en el auto de Robert que tenia aquí en Londres y las dos niñas también se bajaron del auto mientras mi querido Robert sacaba las maletas, vi como Lizzy metía las maletas de las dos niñas con ayuda de Richard, mi hijo salió corriendo en dirección a su abuelo a tratar de ayudarlo veo a mi hijo pero en eso siento como mi querido Robert me muerde un poco mi lóbulo de mi oreja, gemí un poco.
Robert aquí no, alguien nos puede ver. —Le susurre.
Está bien pero te tengo un regalo especial para Navidad. —Dijo mi Rob de forma picara.
Entramos a la casa con las ultimas maletas que quedaban afuera de la casa, cuando escuchamos a nuestro pequeño que estaba gritando por ayuda así que lo fuimos a ver y al entrar a la sala vimos a Sami y Ann haciéndole cosquillas a nuestro pequeño en medio de la sala así que mi hijo al vernos nos empezó a gritar aun mas fuerte pidiendo ayuda.
Mami, papi ayuda. Dijo entrecortadamente a causa de las cosquilla.
No Edward tus papás no te puede ayudar. —Le dijo Sami.
Eso no se vale. — Dijo Edward con un puchero.
Si se vale Edward, porque tú empezaste con las cosquillas. —Dijo la pequeña Ann.
Oigan ustedes dos enanas no se van a ir a su casa. —Les dijo Mi Rob para distraerlas y dejaran libre a mi bebe.
No Patty. —Le respondió Sami.
Que no me llamen así. — Le respondió mi esposo con los dientes apretados.
No podemos irnos a casa porque nuestros padres no están, porque los atrapo una tormenta de nieve en Alemania. —Dijo Ann dejando de hacerles cosquillas a mi bebe junto con su hermana.
Oh así que sus padres se fueron de vacaciones a Alemania, mientras que ustedes estaban en New York de vacaciones. —Les respondió MI Rob, dios como me encantaba su voz.
Si. —L e dijo Sami
Yo los estaba viendo desde el marco de la puerta de la sala cuando siento a mi hijo abrazarme las piernas, así que lo cargo, apoya su cabecita en mi hombro, así que lo arrullo. Pero en eso siento como Robert me abraza por detrás y le empieza a tararear su nana a mi hijo, el cual se empieza a quedar dormido, Robert ve a las dos niñas que también se les empiezan a cerrar los ojos, en ese momento entra a la sala Lizzy y les dice.
Sami y Ann dormirán en mi habitación hasta que regresen sus papás, se quedaran aquí con nosotros, ya están en el cuarto sus maletas. —Dijo Lizzy en susurros. Para que su voz no les quite el sueño.
Gracias Lizzy. —Respondieron Sami y Ann a la par, ambas con voz patosa.
De nada niñas, —Sonrió Lizzy— Rob y Kris en el cuarto de Rob junto con Edward.
Genial todavía tengo cuarto. —Le responde Mi Rob
Robert y Lizzy comienzan una absurda pelear, por lo que yo me puse a arrullar a nuestro hijo que se estaba quedando dormido, cuando al fin  terminaron de pelearse, Robert toma en sus brazos a nuestro pequeño que ya estaba profundamente dormido. Subimos al cuarto donde nos quedaríamos y nos acostamos, Robert coloca a nuestro pequeño entre nosotros dos, yo le acaricio su espaldita y le doy un beso en una de sus mejillas, Robert le da un beso en su otra. Le di un beso a mi esposo me lo devolvió con tanta pasión que me quede sin aire después de unos segundos, poco a poco me quede dormida, pensando en cómo mi pequeño y con mi querido esposo en nos la pasaríamos estas vacaciones estando aquí en Londres, estando con la familia de mi  Robert. Siento como Robert nos tapa con las sabanas y la colcha entre abro los ojos y le digo.
Gracias amor. —Dije con voz apenas audible a causa del sueño, pero sé que me escucho
Robert POV
Como habíamos llegado muy tarde a Londres, al llegar a la casa de mis padres fuimos directo a dormir con nuestro hijo, me había despertado la luz del sol que entraba entre las cortinas de mi cuarto así que decidí levantarme de la cama, me levante y fui a la cocina en donde vi un recado de mi madre que decía.
Recado: "Robert y Kristen los dejamos dormir un poco mas junto con las niñas y Edward, ya que se veían cansados anoche, así que los dejamos dormir, fuimos al aeropuerto haber si hoy llega el avión de los padres de Sami y Ann tus hermanas decidieron acompañarnos ya que después irán a ver a algunos amigos, quiero que las cuides mientras no estamos gracias hijos."
Mientras leía la nota que me habían dejado mi familia, decidí hacer mientras el desayuno cuando siento como alguien me abrazaba por la espalda, así que sonreí como un idiota y le dije en voz baja.
Te amo Kristen. —Susurre.
Y yo te amo más a ti Robert. —Me respondió.
Mientras los dos hacíamos el desayuno mi hijo y las niñas se despertaron y bajaron a la cocina de donde salía un olor a tocino y panqueques, todos desayunamos cuando terminamos de desayunar decidimos ir al centro comercial a comprar algunos regalos de Navidad que nos hacían falta, así que nos arreglamos todos y nos fuimos en mi carro al centro comercial, hoy estaba haciendo mucho frio, creo que esta noche nevaría, así que pasaríamos una blanca Navidad, empezamos a ver lo que había en todas las tiendas cuando pasamos por una tienda de juguetes, mi hijo y las niñas se quedaron viendo la vitrina, los escucho decir a los tres que querían de allí.
Quisiera esa muñeca. —Dijo Sami.
Yo quisiera ese oso. —Continuo Ann.
Yo quiero ese carro. —Imitando a las dos niñas.
Sonrió al escuchar lo que quieren para esta Navidad entre a la tienda y compre lo que ellos querían, ellos me vieron lo que compre, les sonrió a los tres y les dije.
Son para Navidad. —Sonreí tomando la mano de Mi Kris.
Seguimos caminando viendo todo lo que había en el centro comercial, claro que mi hijo se empezó a cansar de tanto caminar pero estaba feliz porque le había comprado el carro de juguete que él quería y se le notada por la carita que ponía al ver el carro que ya quería jugar con él lo más pronto posible, pero no esperaría mucho ya que hoy era navidad y cenaríamos temprano para que mi pequeño pudiera abrir algunos regalos antes de irse a dormir, escucho la voz de mi hijo que se estaba quedando dormido de pie.
—Mami hoy no dormiré siesta. —Dice mi campeón tallándose sus ojitos con su manita.
—Pero cariño si ya te estás quedando dormido. —Le sonríe Mi Kris y a nuestro pedacito de cielo.
—Ven aquí campeón. —Con mis brazos extendidos para cargar a mi hijo.
Mi hijo corre a mis brazos lo tomo y le empiezo a tararear su nana cuando siento que se queda dormido se lo paso a Mi Kris, después de unas cuantas compras mas regresamos a casa con los tres niño totalmente dormidos, yo baje a las dos pequeñas y Mi Kris bajo a nuestro pequeño, con cuidado abrí la puerta de la casa y llevamos a los niños a sus respectivas habitaciones, mientras los niños dormían nosotros decidimos empezar a arreglar la casa para la cena de navidad y también a empezar a preparar la cena ya que mi madre y mis hermanas nos habían llamado cuando veníamos de camino a casa que llegarían tarde, ya estaba la cena lista gracias a la ayuda de Mi Kris, unos minutos después que todo estuviera listo los niños bajaron pero cuando comieron algo decidimos que ya iba siendo hora que nos cambiáramos para la cena de navidad, pasaron algunas horas cuando llegaron mis padres y mis hermanas regresaron a la casa todos al estar listos para la cena nos pusimos a ver junto con los niños una película de navidad de Disney cuando termino empezamos a comer la cena que habíamos preparado Mi Kris y yo, mis padres, mis hermanas, Sami y Ann nos felicitaron por la deliciosa cena que habíamos preparado, claro que mi hijo está muy feliz ya que todo lo que cocináramos le gustaba claro yo estaba orgulloso de él, al terminar de cenar vinos que ya era media noche así que nos empezamos a felicitar dándonos los buenos deseos y deseándonos una feliz navidad pero el más pequeño de la familia ya no aguantaba más el cansancio y mucho menos las ansias de poder abrir los regalos que le estaban esperando abajo del árbol de navidad.
—Papi vamos a abrir los regalos. —Me dijo medio dormido.
—Está bien campeón, vamos a abrir los regalos. —Le dije sonriéndole.
Todos fuimos a la sala nos sentamos en los sillones junto al árbol mientras mi papa empezaba a repartir los regalos de navidad que estaban bajo el árbol, empezó a repartir los regalos, mi hijo se emociono al recibir su primer regalo que era de parte de mis padres lo veo como abre su regalo.
—Mami, papi miren es un oso, como el tito Kellan. —Nos dice con el oso de peluche en la mano y sonriendo.
Yo y Mi Kris nos empezamos a reír al escuchar decir eso a nuestro pequeño, luego vimos a Sami y Ann abrir unos regalos que no eran los que les había comprado esta mañana en nuestra ida al centro comercial ya que los había escondido para que no los abrieran hasta el día de navidad.
—Es un juego de té. —Dijo Sami muy feliz.
—Es un libro de princesa-Ann.
Mi padre siguió repartiendo los obsequios, claro que también hubo regalos para Sami y Ann mis padres les habían dado unos vestidos y mis hermanas juguetes, a Mi Kris le habían dado una pulsera que según mi madre había pertenecido a la familia desde hace muchos años por parte de mis padres y mis hermanas le habían dado unos hermosos vestido que por lo que pude ver le servirían cuando tuviera otra premiere, yo recibí por parte de mis padres un collar que tenía un relicario con mis iniciales y las de Mi Kris pero adentro estaba una foto de toda mi familia con la de Mi Kris junto con nosotros tres y en la otra estaba mi familia postiza salían todos mis amigos del set con nosotros y mi hijo les di las gracias a mis padres, luego mis hermanas me dieron varias camisas y pantalones de vestir y unos CDs que no tenia así que abrase a mis dos hermanas, a mi pequeño mis hermanas le habían regalado casi toda una colección de autos de juguete y por supuesto nuestro regalo le fascinaría, ya que gracias a Kellan, Jackson, Taylor y Peter ahora mi hijo era un fanático de los autos pero también yo tenía la culpa por enseñarle cosas de autos a tan temprana edad.
—Es un Ferrari. —Nos dijo muy feliz al ver el auto a control remoto que le habíamos dado de regalo.
—Si así es campeón. —Le dije sonriéndole por lo feliz que estaba de ver su regalo.
Veo a Mi Kris que lo carga y le da un beso en su frente así que yo le doy una beso en su mejilla a mi hijo, al termino de abrir los regalos los niños se habían quedado dormidos en sus lugares, veo a Mi Kris que carga a nuestro hijo así que yo cargo a las dos pequeñas y las llevo a su habitación, al regresar a mi habitación vi a Mi Kris como arropaba a nuestro pequeño me le acerque por detrás y la abrase.
Tu regalo te lo daré cuando tengamos un poco de tiempo a solas los dos Le susurre a su oído con la voz sexy que sabía que le gustaría oír.
Puedo saber que es mi regalo. —Me dice pícaramente.
No. —Se lo susurre al oído.
Después los dos nos decidimos acostarnos ya que sabíamos que nuestro pequeño nos despertaría muy temprano por la mañana para ver los regalos que Santa Claus le había traído, al acostarme abrase a Mi Kris por su cintura y le bese el cuello.
Robert no, aquí esta Edward.Me dice gimiendo.
Lo siento amor, pero no puedo esperar a darte mi regalo. —Le susurro contra su cuello, siento como se extrémese bajo mi aliento sonrió para mí mismo.
Me quede dormido abrazando a Mi Kris, cuando amaneció nuestro hijo decidió despertarnos saltando sobre nuestros cuerpos.
Mami, papi despierten.No gritaba mientras que saltaba sobre nosotros.
Está bien campeón ya estamos levantados. Le dije con la voz pastosa.
Escuche como mi hijo se bajaba de la cama y salía corriendo, me despabile y desperté a Mi Kris besándole el cuello y mordiendo un poco su lóbulo de la oreja derecha, la escucho gemir un poco así que la beso.
Si no bajamos ahora vendrá llorando y será peor.Le susurro al oído.
—Está bien además ya me despertaste. —Me dice volteándose a verme así que le sonrió con amor.
Los dos nos ponemos nuestras batas que estaban en la silla de mi antiguo escritorio, bajamos a la sala y vi a mi familia y a los tres niños esperándonos para ver los regalos que les había traído Santa Claus, vi que allí estaban los regalos que les había comprado ayer en nuestra ida al centro comercial.
—Bien empecemos a abrir los regalos que Santa Claus trajo.  —Dice Richard con una sonrisa al ver la carita de los tres niños.
—Si regalos. —Edward muy feliz.
Me siento en uno de los sillones junto a mi hijo que estaba abriendo sus regalos veo a Mi Kris que se sienta a mi lado así que le paso un brazo por sus hombros.
—Es un Volvo. —Edward grita emocionado al ver el carro en forma de Volvo y que se podía subir a él y manejarlo pero que también tenía un control remoto para poderlo manejar nosotros.
Sonreí al ver a mi hijo tan feliz por su regalo de navidad así que voltee y acurruque a Mi Kris en mi pecho y así poder ver a toda nuestra familia y a nuestro pequeño jugando en su nuevo auto.

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